UA-41077981-1

jueves, 16 de agosto de 2012

La piel de Bogotá





“Bogotá Humana” es el lema de la ciudad para los cuatro años que dura la alcaldía de Gustavo Petro y ese es su objetivo, humanizar la ciudad. Pero, ¿Qué significa humanizar?

 Para mi la Bogotá Humana es la piel de la calle, son todas esas personas que a diario ocupan un pedazo de asfalto llevando su vida y su oficio a cuestas. Miles de ciudadanos salen cada día a la calle a cambiar lo que pueden por los pesos que puedan: venden comida, ropa, artesanías, limpian zapatos, venden su arte, etc. 

Y la piel de la calle no solamente son esos que salen a la calle a buscarse la vida, también lo son todas esas personas que viven en ella, 9.614 personas según la Secretaría Distrital de Integración Social. Caminando por esta ciudad me da la sensación de que se le da poca importancia a este sector de la sociedad que pasa desapercibido para una sociedad que está inmunizada contra el impacto visual que provoca esa realidad. 

La palabra Humano viene de Hummus, que significa tierra o lodo, alejándose así del carácter plástico de la sociedad actual. Por ello para mi la Bogotá Humana son todos esas  personas que habitan la calle, animando de esa manera una ciudad que simplemente será escenario de paso para el resto de ciudadanos. 
















































































































jueves, 9 de agosto de 2012

70% Sumapaz












A más de 3.000 metros de altura Sumapaz cubre el 70% del territorio de Bogotá, conformando la parte rural de la ciudad. En este territorio andino la fuerza de la naturaleza se hace notar, cubriendo el páramo de una humedad que hace que a pesar del frío la vida brote en cada pedazo de tierra y haciendo que las montañas demuestren su vida a través de movimientos y deslizamientos. Quizás fueron los fraylejones, parientes de las palmeras, que cubriendo el páramo dieron esa sensación de suma paz que daría nombre al lugar.













Los habitantes de estas tierras, dotados siempre de su ruana, tienen un carácter tan apacible como sus tierras pero igual que ellas hacen a través de fluir a su antojo, ellos también luchan por subsistir. Esta vez, a través de un Cabildo ciudadano reclaman una mejora de las vías que comunican la zona y que son su sustento, ya que a través de ellas transportan a Bogotá la leche y las patatas.