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viernes, 27 de julio de 2012

Humedal de Techo y barrio Lagos de Castilla, otro conflicto entre comunidad y Administración


El barrio Lagos de Castilla de la localidad de Keneddy, es otra muestra de las zonas de invasión de la ciudad. Está conformado por 385 predios donde habitan 900 familias y tiene la particularidad de que una gran parte de las viviendas de esta barrio están construidas sobre terreno considerado como humedal.

Los humedales son ecosistemas comunes en la ciudad de Bogotá y constituyen un agente regulador ecológico, que gracias a su permeabilidad, evita inundaciones, tan abundantes en la ciudad. 




En el caso del que hablamos, el de Lagos de Castilla y el Humedal del Techo, el barrio se inicio en 1991 cuando el predio de mayor extensión se subdividió y se vendieron 467 lotes que conforman la urbanización y que contaban con todos los servicios públicos necesarios, tales como “electricidad, acueducto, alcantarillado, teléfono y vías internas pavimentadas”, según los vecinos. 





Actualmente todos los vecinos cuentan con registro de propiedad e incluso muchos construyen con fondos y ayudas del Estado y del Ejército, sorprendéntemente sobre terrenos considerados humedal por parte de las autoridades. Los vecinos se sienten robados, ya que, en la delimitación del humedal perdieron parte de sus predios. ¿Por qué siguen construyendo los vecinos? Porque tienen registro de propiedad de sus tierras, porque a pesar de ser teóricamente “ilegal” saben que la Administración será lenta y no les impedirá vivir en “su tierra” y porque si no lo hacen ellos llegará otro y construirá aún detrás de sus tierras, robándole nuevos metros al humedal. Además sienten la indignación de que grandes constructoras de grandes edificios pasen indemnes.





Físicamente tan solo una valla metálica, estropeada en algunos casos, divide el humedal del barrio y los vecinos piden que esa frontera sea la que considere la administración como delimitación del ecosistema y no más allá, dónde hay construcciones. De esa forma sus casas dejarían de estar sobre terreno conflictivo y podrían ser legales. 

































































El ambiente entre la comunidad oscila entre la incredulidad y la resignación. Aún así siguen luchando desde hace una década, participando en mesas de trabajo interinstitucional, colaborando en los estudios del suelo y cuidando del humedal contra invasores que puedan producir la contaminación de éste. Esperemos que esta lucha tenga su fruto y que no se repitan procesos burocráticos infructuosos que, lejos de dar soluciones, delega el problema de una institución a otra indefinidamente.

domingo, 8 de julio de 2012

Altos de la Estancia

En el barrio Altos de la Estancia, de la localidad bogotana de Ciudad Bolívar, se encuentra el deslizamiento más longevo de la ciudad. Con diez años de edad, este deslizamiento hace que la vulnerabilidad en la zona sea de las más altas de la ciudad. 

Gente sin recursos llega a estas zonas de la ciudad, principalmente en los cerros, dónde no está permitido construir, ya sea porque son zonas protegidas o porque son terrenos no estables para la construcción. Estas familias compran un terreno a alguien a quién no le pertenece legalmente y construyen sus casas.  En consecuencia con el tiempo se encuentran con dos problemas graves: la tierra donde está construida su casa no les pertenece y además se encuentran en una zona de alto riesgo, por lo que su seguridad no está garantizada. Así, se sucede una disputa entre población y Administración para solucionar un problema en el que ambas partes han de colaborar y cuya solución es difícil pero necesaria para que todos los bogotanos gocen de sus derechos como ciudadanos. Diferentes soluciones se han dado, desde canalizaciones para el agua que baja por el deslizamiento a muros de contención, pero aún esos ciudadanos luchan para que la solución sea definitiva, para que tengan un hogar digno, con la certeza de ser al fin propietarios, sin cortes de agua y con la seguridad de que el siguiente invierno no va a ser catastrófico.






















Fotografía y texto: Sonia Hita

jueves, 5 de julio de 2012

Aterrizando en Bogotá



03 de julio 2012: aterrizo en Bogotá. Justo en ese momento comienza mi estancia en la capital colombiana, con un aterrizaje nocturno y un recibimiento cálido.

A través de este blog que comienza con el inicio de mi viaje, busco mostrar día a día las múltiples realidades de esta ciudad. Digo realidades en plural ya que sería imposible mostrar la realidad social de un territorio sin haberse detenido a observar su historia, su organización y política, su cultura e incluso sus características geográficas. Así, con este proyecto iremos adentrándonos poco a poco, intentando entender el significado de cada rostro, cuya expresión amable o violenta, será tan solo las distintas caras de una misma moneda.